Pasta de quinoa, tomate y soja

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Seductora receta para los amantes de la pasta

Existen muchas alternativas a la pasta de trigo que cada vez son más conocidas, como la pasta de arroz, de lentejas, garbanzos y la insuperable pasta de quinoa, cada vez más popular y súper reconfortante. Y no es de extrañar, pues la quinoa, como toda semilla, puede convertirse en harina sin perder sus valiosos nutrientes. Además, la seductora pasta de quinoa no posee gluten y es la mejor opción a otros tipos de pasta gracias a su superioridad nutricional.

Generalmente, las semillas de quinoa se procesan con granos de arroz para obtener harina con la cual elaborar pasta. Esta mixtura permite aprovechar al máximo la absorción de proteína vegetal de alto nivel; al igual que la obtención de una gran energía gracias al aporte de carbohidratos de absorción lenta. Y si no te has deleitado con una pasta de quinoa, déjate seducir con nuestra receta de pasta de quinoa, tomate, soja y queso de anacardos.

Pasta de quinoa

Pasta de quinoa, tomate, soja y queso vegano

Esta versión vegana de la pasta boloñesa es deliciosa, y lo mejor es que tu organismo agradecerá su elección. Te ayuda a evitar los molestos gases y la desagradable llenura exagerada que produce la ingesta de pastas corrientes. Además, disfrutarás de un plato delicioso, saciante, digerible y súper nutritivo. Ahora, toma nota de los ingredientes y del paso a paso para la preparación, garantizamos que repetirás la receta en más de una ocasión.

Ingredientes

  • 180g de pasta de quinoa
  • 1 tomate pera grande
  • ½ taza de caldo de verduras
  • 30g de soja texturizada
  • Queso de anacardos a gusto
  • Sal
  • 2 dientes de ajo majados
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Hojas de albahaca fresca al gusto
  • Hojas de oreganillo seco al gusto

Preparación

  1. Agrega la soya texturizada sobre un colador, enjuágala ligeramente con agua fresca y escúrrela delicadamente.
  2. Después añádela a un envase con 1 taza de agua tibia y deja hidratar.
  3. Trocea el tomate y coloca una cazuela con suficiente agua a fuego alto, tápala y deja hervir.
  4. Cuando rompa hervor añade la pasta de quinoa, remueve unos segundos y cocina solo por 5 minutos; recuerda que es una pasta de textura más suave que la tradicional.
  5. Pon una sartén a fuego medio y cuando esté caliente añade un chorrillo de aceite de oliva. De inmediato, incorpora los ajos majados, remueve un par de segundos y adiciona el tomate troceado.
  6. Sofríe 15 minutos removiendo de vez en cuando.
  7. Escurre suavemente y lo mejor posible la soya.
  8. Agrega el caldo de vegetales al sofrito de tomate y ajos e incorpora la soya hidratada; remueve para integrar armoniosamente todos los sabores.
  9. Sazona con sal, pimienta negra recién molida, hojas de oreganillo seco al gusto y ligeramente trituradas con tus manos. Y si lo crees necesario puedes agregar una pizca de azúcar para equilibrar el sabor ácido del tomate.
  10. Deja reducir la salsa hasta que espese y adquiera un hermoso y apetecible tono rojo.
  11. Escurre la pasta y cúbrela con la salsa de tomate y soja; mezcla para integrar y adiciona hojas troceadas de albahaca al gusto.

Traspasa la pasta de quinoa, tomate y soja a una bonita fuente y dale el toque final con el queso de anacardos.

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